¿Cómo trinarán los pájaros en Marte?

— ¡No es cierto! El abuelo Tato me dijo que cuando él estaba chiquito, había tantísimos pájaros que hasta podías tenerlos de mascota.
— ¿Cómo de mascota? Serás tonto, Raúl, si se van volando.
Una marca de Bonilla Distribución y Edición
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— ¡No es cierto! El abuelo Tato me dijo que cuando él estaba chiquito, había tantísimos pájaros que hasta podías tenerlos de mascota.
— ¿Cómo de mascota? Serás tonto, Raúl, si se van volando.

En contrapartida, el portero de una selección que no ha sido potencia futbolística puede convertirse en héroe. Así fue Vozinha, el fantástico guardameta de Cabo Verde que fue crucial para que Messi no anotará más goles en el partido de 16vos de final, o el de Egipto, Mostafá Shobeir, que le detuvo un tiro penal al mismo ariete en 8vos., otro partido también envuelto en polémica.

Como una serie de muñecas rusas que parten del libro, Los Salmos a Birobidján se presentan como un misterio, y, si nos ponemos atentos a la lectura, dicho misterio se explica con el epígrafe de otro escritor hipotético, Abram Tertz, cuyo texto dice al iniciar el poemario: Un poeta, para ser un verdadero poeta no debe componer discursos en verso sino inventar ficciones.

¿Había mencionado que mi madre fue la única pelirroja en su vasta familia? No dudo que un gen oculto por generaciones, probablemente escandinavo, haya sido depositado en el vientre de mi tatarabuela sin su consentimiento, y por lo tanto heme aquí, un bicho raro en un mundo de gente morena y bella.

. He tenido la suerte de conocer las tres Casas del Poeta López Velarde, que reflejan su trayecto vital: la de Jerez, la de San Luis Potosí y la de la colonia Roma (ignoro si habrá alguna en Aguascalientes, donde cursó sus estudios preparatorios) y doblemente afortunado por haber podido en las dos últimas presentar libros míos, el más reciente de ellos, Cánticos a Erígona (2018).

En los debates políticos, los populistas tienen siempre una coartada, una vía de escape, a través de lo popular y lo público (y de ahí su sempiterno remisión a “el pueblo”); los elitistas, en cambio, se quedan siempre encerrados en su élite, que sólo puede remitir a sí misma. ¿O no? A decir verdad, esto depende de cómo definamos elitista.

Lo olvidé en casa de la primera actriz que retraté hace un momento. “Eso no es un chiste…” “Claro que sí, el chiste es inventar”. “¿Qué dijo el gatito cuando chocó su auto?” Estos compas son el arte de la amistad. “Miau-to”. La pura risa, la risadora, el sonoro rugir de las gargantas. Río desde mi lugar.

: La labor de Versodestierro ha sido la de erigir un dolmen físico en la naturaleza literaria de México. Al inventar un concepto radical en 2004 —que la poesía debe habitar el ring, el conflicto y la periferia—, obligaron a que una nueva realidad cultural existiera. Lo que antes era un flujo amorfo de poetas desterrados, se convirtió en una estructura de piedra indestructible gracias a su semántica disidente.

Unos niños con playeras de Pokémon pasaron corriendo y tiraron una mesa de la terraza de la cafetería. Hicieron alto total a su carrera y se quedaron pasmados cuando se dieron cuenta de lo que habían hecho. Hubo silencio y una pausa larga. Se miraron a los ojos uno al otro, como soldados flanqueados que se preguntan si entregarse al enemigo o mejor elegir la ruta de escape más próxima.

Nos propone, en su libro, desaprender la mirada en un ejercicio de autosocioanálisis y ella, además, utiliza la autoetnografía, es decir entrelaza pensamientos y emociones. A lo largo del texto lleva a cabo una crítica del canon artístico.