Reversos de la historia

Como una serie de muñecas rusas que parten del libro, Los Salmos a Birobidján se presentan como un misterio, y, si nos ponemos atentos a la lectura, dicho misterio se explica con el epígrafe de otro escritor hipotético, Abram Tertz, cuyo texto dice al iniciar el poemario: Un poeta, para ser un verdadero poeta no debe componer discursos en verso sino inventar ficciones.
