Columnas

Musarañas 46

Siempre es bueno que algo le recuerde a uno que, detrás de sus muchos automatismos, aún hay un tizón que arde. Me lo repite hoy un pasaje de Wilde sobre Linneo, ese hombre dedicado a llenar volúmenes y volúmenes de notas descriptivas sobre las plantas

Escribir como remedio

¿Se acuerdan cuando los escritores odiaban a los libros de superación personal?
Por qué les ha dado por escribir textos, de no ficción y de ficción nombrando síntomas y diagnósticos a diestra y siniestra como si el nuevo género del mundo fuera el historial médico.

La pelota, ¿No se mancha?

. No hubo ningún gol prodigioso en esta ocasión, pero sí pancartas y carteles con mensajes a propósito del territorio en disputa. Vale la pena subrayar que, pese a la infracción según el reglamento vigente de la FIFA (está prohibido hacer pronunciamientos políticos en los partidos), los hinchas y los jugadores mostraron su proclama.

Mujeres x mujeres en el cine

Existe la convicción de que el cine feminista debe cambiar, experimentar e innovar en lo formal. Pero tengo la impresión de que en este terreno no se ha logrado avanzar tanto. En cuanto al documental, resulta difícil romper con el formato de las talking heads y creo que no se ha ido mucho más allá, no se ha innovado sustantivamente, sobre todo en México.

Re-cuerdo y re-sentimiento: Una Odisea segmentada

No recordar parece ser parte del problema, sin embargo hacerlo entraña quizás una consecuencia más grave. El motor que impulsa el retorno de Ulises es recordar todo lo que dejó en su isla extrañada y de ese modo cumple el sentido profundo de la palabra recordar, esto es, volver a pasar por el corazón, pero visto en un plano extenso hay una palabra parecida cuya significación se contrapone y opera como el mecanismo de fondo de la saga homérica entera

Musarañas 45

Digamos que tenemos una serie continua y homogénea de tas: tatatatatatatatata... A golpe de oído, no adivinaríamos cuántas sílabas hemos escuchado, pero, si las partimos en grupos de tres, podríamos hacerlo fácilmente (ta-ta-ta ta-ta-ta ta-ta-ta) en especial si agregamos un acento (tá-ta-ta tá-ta-ta tá-ta-ta), y ya no digamos si podemos, además, añadir una rima (tá-ta-ta tá-ta-te tá-ta-ta tá-ta-te). Así, aun si la vía de nuestro tren fuera infinita, sabríamos que de tanto en tanto encontraremos una estación en donde recalar.