Su pedido está en camino: la ciudad detrás de un clic.

Comprar siempre implicó mover mercancías. La diferencia es que, durante buena parte de la historia urbana, éramos nosotros quienes nos desplazábamos hacia ellas.
Una marca de Bonilla Distribución y Edición
Una marca de Bonilla Distribución y Edición

Comprar siempre implicó mover mercancías. La diferencia es que, durante buena parte de la historia urbana, éramos nosotros quienes nos desplazábamos hacia ellas.

El interés del público se ha vuelto holgazán: ya ni siquiera se asoma a los resortes psicológicos de los personajes; ahora sólo se interesa por la acción.

La política a veces baja a la cancha a jugar; a veces, se acomoda en las gradas para animar o para denostar.

No hay una música para todos y en todo momento. Incluso uno mismo adopta en el decurso de su vida músicas que alguna vez alegremente ignoró o que incluso rechazó. O echa a un lado tonadas de moda que luego redescubre

El artículo titulado “¿Una expresión genuinamente americana?” es en realidad un comentario al artículo de Fernando de Szyszlo sobre “Mario Carreño, pintor cubano”, publicado en abril de 1948 en el número 4 de Las Moradas, cuando Westphalen contaba 37 años

Los pensamientos son bellos poemas que más allá de ser validos, son nuestra propia forma de entender el mundo.

Consideremos por un momento, sin embargo, que la historia de la antropología implica de manera necesaria una enseñanza de la teoría antropológica, y que esta empresa atañe a personas formadas en los actuales problemas y teorías de la disciplina

El libro se divide en tres partes: “Arte moderno del siglo xx”, “Dadá y surrealismo”, y “Arte peruano”; precedidas “Por la percepción al concepto y la imagen”, ensayo publicado por Westphalen en el número 7 de Amaru. Revista de arte y ciencias en julio-septiembre de 1968, cuando tenía 57 años.

Mi primer reflejo fue arrojar el pequeño cuaderno al boiler para hacer desaparecer la prueba de mi insolencia pero recapacité al recordar que si éste había permanecido por tantos años en el fondo de un cajón bien podría quedarse allí otros tantos.

Hay parteras que desde antes del parto ya han dejado preparando un caldo de gallina para madre y la familia, por lo general ya se tiene apartada la gallina para esa ocasión. El compromiso de la partera termina hasta los 40 días, en que ha de ir a ver a la madre para darle un baño de yerbas y apretarla, sin embargo, si en el transcurso de los 40 días hay algún problema, la partera ha de asistir a la mujer y al niño.