Columnas

Aprender a mirar

Nos propone, en su libro, desaprender la mirada en un ejercicio de autosocioanálisis y ella, además, utiliza la autoetnografía, es decir entrelaza pensamientos y emociones. A lo largo del texto lleva a cabo una crítica del canon artístico.

Musarañas 42

Como era de esperarse, los poetas han protestado en masa, defendiendo la especificidad de una “casa de la poesía” frente a esa vaga y genérica “casa de las palabras”, que no hace sino enmascarar la sustitución de la poesía por el cabaret en uno de los barrios más cotizados de la Ciudad de México.

Nuestra historia

Creo que hablar de historia es también hablar de historias. Cada quien tiene una mirada que comprende las situaciones y es imposible que todos pensemos lo mismo, tengamos las mismas opiniones, de las mismos hechos que marcamos en las escritura del tiempo.

Musarañas 41

Mientras la gente anda viendo aparecidos en la entrada de las cuevas o en sus casas, los científicos se distraen en sus asuntos, metidos en sus laboratorios. Pero a veces, sin saberlo, también ellos tienen frente a sí un fantasma encarnado y, al explicarlo, dan con algo que también explica lo que la gente ve en las cuevas o en sus casas.

Poesía de la vida cotidiana

Los poemas de Juan Felipe van desgranándose trágicos, rítmicos, humorísticos, en su sencillez, como este de humor negro o tragedia oscura: No había rincón sin sacudir/ ni trapo sin secar/ al momento del derrumbe; o, este otro tentando a la metafísica del instante: ¿Cuánto aire ganas/ al vaciarte de tiempo/ reloj de arena?