Ensayo

Fragmento del Fedro

Ella no producirá sino el olvido en las almas de los que la conozcan, haciéndoles despreciar la memoria; fiados en este auxilio extraño abandonarán a caracteres materiales el cuidado de conservar los recuerdos, cuyo rastro habrá perdido su espíritu.

El mexicano y el humanismo

Pero el mexicano no huye, con presta ligereza, de estas “categorías” o “existenciarios” del ser del hombre, sino que se queda ahí y los frecuenta, los tiene presentes, no en el innocuo sentido de representaciones teóricas, sino como contenido de su vida cotidiana y extraordinaria, los tiene ahí, los palpa cada día, cada noche, a todas horas.

Ramiro Llona – Grande Taumaturgo

Tan preciadas dotes de pintor no bastan - hay otra más inusual - rarísima en nuestra época: no parece que obra suya se repita ( o se copie a sí misma ) - no se nota utilización sistemática de recursos - ni moldes establecidos y fijos: cada cuadro es una sorpresa - una revelación - la inmersión en los orígenes - la reiterada creación primigenia.

Los albores de la seguridad pública

En este sentido, analiza cómo los denominados “guardafaroleros”, que operaron como un primer cuerpo policial, intentaron erradicar de las calles nocturnas la vida social, la expresión corporal y la sexualidad de los sectores “plebeyos”

Texto sobre César Moro

No sé cuál sería el proceso de aprendizaje seguido por Moro. Sospecho que su práctica fue en gran medida la del autodidacta (al menos al tiempo de su iniciación en Lima -según será perceptible a quien examine sus trabajos primeros).

La vida que no vivimos

La novela utiliza la música como un vector de fuerzas físicas y afectivas. Une y separa, tensiona las relaciones y revela aquello que los personajes son incapaces de expresar con palabras. Así como una composición musical alterna armonía y disonancia, también la vida de los protagonistas oscila entre el amor, la nostalgia y la imposibilidad.