Danny boy

En casa de Mariana había una regla, más importante que cualquier otra: no le hables a los muertos. Instrucción esencial cuando uno se pasaba el día y la noche acosado por espectros,
Una marca de Bonilla Distribución y Edición
Una marca de Bonilla Distribución y Edición

En casa de Mariana había una regla, más importante que cualquier otra: no le hables a los muertos. Instrucción esencial cuando uno se pasaba el día y la noche acosado por espectros,

La misteriosa chica miraba al "Rasta", un amigo de Franco que tenía un gran éxito con las mujeres. A pesar de las rastas y algunas actitudes arrogantes, el "Rasta" hacia sobresalir los rasgos finos de su rostro para atraer mujeres al grupo de amigos que era bastante numeroso.

ayer mi pelota
se fue se fue se fue cayó
en el pozo de los desperdicios
salté y caí de rodillas
espera
¿eso fue ayer?

Ella no producirá sino el olvido en las almas de los que la conozcan, haciéndoles despreciar la memoria; fiados en este auxilio extraño abandonarán a caracteres materiales el cuidado de conservar los recuerdos, cuyo rastro habrá perdido su espíritu.

Pero el mexicano no huye, con presta ligereza, de estas “categorías” o “existenciarios” del ser del hombre, sino que se queda ahí y los frecuenta, los tiene presentes, no en el innocuo sentido de representaciones teóricas, sino como contenido de su vida cotidiana y extraordinaria, los tiene ahí, los palpa cada día, cada noche, a todas horas.

¿Quién hurta la silueta
a los mellados tacos, veteranos
de mil tezontles, lajas, tepetates?

Somos pocos.
Avanzamos con el carrito
del supermercado.

Asustada, Natalia corrió a su cuarto, buscando la urna de Antonia. Ella era lo único que le importaba. Sentía sus ojos zarcos llenarse de lágrimas mientras se dejaba caer frente al tocador, las rosas secas pegándose a su piel

Tan preciadas dotes de pintor no bastan - hay otra más inusual - rarísima en nuestra época: no parece que obra suya se repita ( o se copie a sí misma ) - no se nota utilización sistemática de recursos - ni moldes establecidos y fijos: cada cuadro es una sorpresa - una revelación - la inmersión en los orígenes - la reiterada creación primigenia.

En este sentido, analiza cómo los denominados “guardafaroleros”, que operaron como un primer cuerpo policial, intentaron erradicar de las calles nocturnas la vida social, la expresión corporal y la sexualidad de los sectores “plebeyos”