Columnas

Musarañas 48

¿Cómo se las ingenian los políticos para ganar las elecciones prometiéndonos cosas que en teoría ya teníamos? ¿No éramos ya libres, iguales y fraternos? Tal parece que no, que esas cosas son puras habladurías —por más que las naciones se digan fundadas en ellas.

Cómo escribí algunos de mis sonetos (XV)

Quienes hayan jugado de chavos cascaritas en el parque habrán experimentado este problema: usar dos prendas tiradas en el prado para demarcar la portería creaba no pocas controversias a la hora de determinar si el recio tiro que pasó más o menos encima de la prenda, o a cierta altura, debía contar como gol o no.

Las narraciones extraordinarias de Armando Enríquez

Incluso habría que reflexionar cómo el género negro tiene la función social de conjurar nuestros temores y obsesiones, es decir, las vuelve un asunto catártico, como quisiera pensar es el punto de arranque en historias como “Una cueva de alacranes” o “Una vida común”, narración fascinante porque presenta un desdoblamiento discursivo a la vez que lleva a imaginar alacranes que miden un metro a algo tan imaginativo como decir que venusinos habitan en Chimalhuacán

Pausa de hidratación

Durante el desayuno le sirvo una taza de café a mi esposa esperando que me la regrese en una jugada de pared y durante la noche mis sueños parecen estar narrados por algún comentarista deportivo con todo y pausas comerciales.