Categoría Columnas

La pelota, ¿No se mancha?

. No hubo ningún gol prodigioso en esta ocasión, pero sí pancartas y carteles con mensajes a propósito del territorio en disputa. Vale la pena subrayar que, pese a la infracción según el reglamento vigente de la FIFA (está prohibido hacer pronunciamientos políticos en los partidos), los hinchas y los jugadores mostraron su proclama.

Mía

Los dedos finos degollaban a la perfección becerros, gatos, hombres y viejos por igual. Los ponía de cabeza con ayuda de las poleas, los tenía colgados más de lo necesario porque le gustaba verlos llorar, gimotear, especialmente disfrutaba oírlos rezar.

Mujeres x mujeres en el cine

Existe la convicción de que el cine feminista debe cambiar, experimentar e innovar en lo formal. Pero tengo la impresión de que en este terreno no se ha logrado avanzar tanto. En cuanto al documental, resulta difícil romper con el formato de las talking heads y creo que no se ha ido mucho más allá, no se ha innovado sustantivamente, sobre todo en México.

Re-cuerdo y re-sentimiento: Una Odisea segmentada

No recordar parece ser parte del problema, sin embargo hacerlo entraña quizás una consecuencia más grave. El motor que impulsa el retorno de Ulises es recordar todo lo que dejó en su isla extrañada y de ese modo cumple el sentido profundo de la palabra recordar, esto es, volver a pasar por el corazón, pero visto en un plano extenso hay una palabra parecida cuya significación se contrapone y opera como el mecanismo de fondo de la saga homérica entera

Musarañas 45

Digamos que tenemos una serie continua y homogénea de tas: tatatatatatatatata... A golpe de oído, no adivinaríamos cuántas sílabas hemos escuchado, pero, si las partimos en grupos de tres, podríamos hacerlo fácilmente (ta-ta-ta ta-ta-ta ta-ta-ta) en especial si agregamos un acento (tá-ta-ta tá-ta-ta tá-ta-ta), y ya no digamos si podemos, además, añadir una rima (tá-ta-ta tá-ta-te tá-ta-ta tá-ta-te). Así, aun si la vía de nuestro tren fuera infinita, sabríamos que de tanto en tanto encontraremos una estación en donde recalar.

Vivir la ciudad entre obstáculos

Hoy miles de ciudades parecen, a propósito, poner a prueba a quienes las recorren y las viven. Basta salir a caminar unos minutos para encontrarse con postes en medio de las banquetas, automóviles estacionados donde debería pasar un peatón o una bicicleta, una jardinera enorme, un registro mal colocado, una excavación olvidada, un escalón inesperado, un anuncio, una reja o una motocicleta estacionada.