Mujeres x mujeres en el cine

Por: Eli Bartra

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Larga y ancha es ya la historia de la teoría feminista del cine que inició en los Estados Unidos y el Reino Unido hace más de medio siglo.

En 1973 Claire Johnston habló del cine de mujeres como un contra-cine (counter-cinema). Ann Kaplan, Annette Kuhn y Laura Mulvey son de las más importantes teóricas feministas del cine y su impacto dura hasta hoy.

Mucha tinta ha corrido durante estos años sobre la relación entre el quehacer cinematográfico, las mujeres y el feminismo. Diversos ángulos han adoptado las miradas que han sido plasmadas en textos y más textos. Una gran mayoría iniciaron sus reflexiones y análisis bajo el ala protectora de grandes pensadores, todos hombres, naturalmente: Marx, Freud, Lacan, Foucault…

Cuando de las artes se trata siempre estamos con el omnipresente peso de la neutralidad, los valores universales y eternos. Ha costado décadas intentar ver a las artes generizadas y, más recientemente, interseccionales. Aun así, sigue dominando la creencia de que el género no tiene nada que ver con la creación, la producción, la factura de las artes y mucho menos en cuanto a si la impronta del género y la sexualidad de los sujetos se halla a todo lo largo del proceso y en las obras mismas.

Ahora bien, ¿existe un cine, varios cines, en femenino? ¿De qué manera se involucra el género en el quehacer cinematográfico?

Las mujeres y lo femenino se hallan en el cine (ya sea documental o ficción), para que signifiquen componentes estéticos y/o artísticos y, desde luego, políticos.

Parecería que las mujeres estamos entrando avasalladoramente en todos lados, en todos los ámbitos de la vida pública ¿será así? En algunos se está presentando ya la paridad, por ejemplo, en ciertos espacios de la política formal y la gobernanza. Pero, si vemos las estadísticas con respecto al cine en México, la igualdad aún deja mucho que desear. No les voy a marear con cifras, solo mencionar que en 2022 el porcentaje de directoras dentro de la industria fue del 24%.[1]

¿Cine de mujer, cine de mujeres o las mujeres en el cine? Hay diferencias entre estas tres nociones que, al parecer, dicen lo mismo y que a menudo usamos de manera indistinta.

Se supone que el cine de mujer es aquel que realiza una mujer para otras mujeres; las temáticas suelen ser del orden de las romcom y similares. Es el equivalente de una “revista de la mujer”. Sin embargo, también podría querer decir que es una mujer la que se expresa en tanto mujer. El cine de mujeres reivindica el quehacer colectivo de las mujeres en el cine. “Hace visible lo invisible”, como dijera Annette Kuhn. Las mujeres han entrado a la realización, y sus voces son diversas, pero en femenino. Se plantea aquí nuevamente la cuestión de en qué medida es diferente el cine de mujeres en términos de temáticas y de innovación formal. Alison Butler dice lo siguiente:

El cine de mujeres es hoy un concepto notoriamente difícil de definir, sugiere sin demasiada claridad, que hablamos de filmes que conciernen a las mujeres, o que pueden haber sido realizados o estar dirigidos por ellas o tal vez las tres cosas a la vez. No es ni un género ni una corriente de la Historia del cine (…) ni tiene una especificidad estética o fílmica, pero atraviesa y negocia tanto tradiciones culturales y cinematográficas como debates críticos y políticos.[2]

Si hablamos de las mujeres en el cine sería el contemplar, el estudiar su participación a lo largo de la historia y también ver su representación. Se ve a las mujeres en todo el quehacer cinematográfico, frente y detrás de las cámaras y también como espectadoras.

Yo prefiero la segunda noción, cine de mujeres, pues es más certera (dentro de su difícil caracterización) en cuanto a que se refiere con énfasis a las mujeres creadoras en tanto mujeres y también -aunque no siempre- como feministas.

Ya Laura Mulvey hablaba de que en el cine intervienen tres diferentes formas de mirar: la de la cámara (con la dirección detrás), la del público y las de los personajes en la pantalla que se miran entre sí.[3] Con la presencia de las mujeres y de las feministas, es muy probable que se trasformen dos (cámara y miradas entre los personajes) y el público se queda como una apuesta a la posibilidad de ser transformado (sobre todo las miradas feministas) o bien permanece incólume.

            Existe la convicción de que el cine feminista debe cambiar, experimentar e innovar en lo formal. Pero tengo la impresión de que en este terreno no se ha logrado avanzar tanto. En cuanto al documental, resulta difícil romper con el formato de las talking heads y creo que no se ha ido mucho más allá, no se ha innovado sustantivamente, sobre todo en México.

No hay un consenso entre las estudiosas sobre si hay un cine en femenino y en qué consiste. En cuanto al cine feminista es más claro el panorama, pero aún ahí, no se sabe si el cine feminista es también femenino y qué significa esto. Y el cine feminista realizado por varones (si hay tal) ¿es masculino? Podría aventurarme a decir que ese cine feminista tiene probablemente una mirada masculina sobre la opresión de las mujeres, porque varón es el realizador, pero puede plantear la posibilidad de transformación de esa condición de subalternidad; puede tener una mirada crítica, impugnadora, hasta revolucionaria, pero masculina y, por lo tanto, no sería “cine de mujeres” aunque fuera feminista. Pero ¿y si se trata de una y un realizador de una misma película? Tenemos el caso en México de Mi piel oculta de Guadalupe Sánchez Sosa y Pablo Delgado; se trata definitivamente de un documental feminista y se podría incluso decir que es cine de mujeres. Así las cosas, esta caracterización no es rígida, sino más bien laxa.

Hoy en día, en la tercera década el siglo XXI, existe una enorme cantidad y diversidad de realización fílmica de mujeres, cine de mujeres, y como lo dice Anneke Smelike “La polifonía de voces, múltiples puntos de vista, estilos y géneros cinemáticos significa el éxito de la lucha de las mujeres por la auto-representación en la pantalla de plata.”[4]


[1] https://www.europapress.es/cultura/cine-00128/noticia-mujeres-representan-37-profesionales-sector-masculinizado-cine-2022-estudio-20230706173751.html

https://secuencia.mora.edu.mx/Secuencia/article/view/2326

[2] Leire Ituarte Pérez. “Feminismo y cine de mujeres: categorización y debate durante los años setenta y ochenta”, Trípode, nº 42, 2008, p.117.

[3] Laura Mulvey “Placer visual y cine narrativo”, https://estudioscultura.wordpress.com/wp-content/uploads/2011/10/laura-mulvey-placer-visual-y-cine-narrativo.pdf p.377.

[4] Anneke Smelik. “Feminist Film Theory”, Pam Cook (ed.), The Cinema Book, Londres, British Film Institute 3ª ed., 2007, p. 501. Radbound Repository of the Radbound University Nijmegen. https://hdl.handle.net/2066/44160  pdf

Cartel de la película Mi piel oculta de Guadalupe Sánchez Sosa y Pablo Delgado. Diseño del cartel: Hokzyn.

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