Categoría Autores

Musarañas 41

Mientras la gente anda viendo aparecidos en la entrada de las cuevas o en sus casas, los científicos se distraen en sus asuntos, metidos en sus laboratorios. Pero a veces, sin saberlo, también ellos tienen frente a sí un fantasma encarnado y, al explicarlo, dan con algo que también explica lo que la gente ve en las cuevas o en sus casas.

Poesía de la vida cotidiana

Los poemas de Juan Felipe van desgranándose trágicos, rítmicos, humorísticos, en su sencillez, como este de humor negro o tragedia oscura: No había rincón sin sacudir/ ni trapo sin secar/ al momento del derrumbe; o, este otro tentando a la metafísica del instante: ¿Cuánto aire ganas/ al vaciarte de tiempo/ reloj de arena?

Sueño húmedo

Me encontraba haciendo una prueba de la vista en el local del optometrista quien se molestaba porque leía todas las letras al revés. Cuando trataba de justificar mi desatino comenzó a sonar la alarma sísmica en nuestros teléfonos celulares y ambos salimos corriendo.

Musarañas 40

Es como si Yahveh, después de desplegar ante Job todas sus potencias y presumir la perfección de su Creación, le dijera: “¿Hiciste tú acaso el universo? No. ¿Podrías contar las estrellas de la bóveda o pescar con azuelo a Leviatán? Tampoco. Tú no sabes nada y nada puedes. Entonces, cállate”.

El placer del anonimato urbano

El deleite del anonimato urbano se mezcla, en ese tipo de momentos, con el la soberanía del yo: el placer de comerse un helado en una plaza porque pasaste y se te antojo el de sabor a mango, caminar más lento que el resto o de simplemente sentarse a ver pasar la vida, sabiendo que tu disfrute no necesita ser validado por un comentario ni capturado por una cámara.