Registros akáshikos

De repente, la mujer empezó a tocarse el pecho, a jadear intensamente. Tenía cara de sufrimiento. Volteó a verme y dijo, con un tono de voz que me erizó la piel:
Una marca de Bonilla Distribución y Edición
Una marca de Bonilla Distribución y Edición

De repente, la mujer empezó a tocarse el pecho, a jadear intensamente. Tenía cara de sufrimiento. Volteó a verme y dijo, con un tono de voz que me erizó la piel:

Dice el Génesis que en el principio Dios creó los cielos y la tierra, pero que entonces todo era caos, confusión y oscuridad. ¿Estamos entonces ante una creación imperfecta? No. Este caos dice lo mismo que la primera línea del Enuma Elish: “Cuando en lo alto el cielo aún no había sido nombrado”;

El nombre del escribiente era Óscar Montero, más conocido entre los vecinos de La Candelaria como “El escribano del amor”. Me detuve a hablar con Don Oscar. Le dije que venía de México. Me dijo que había estado en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.

En cuanto a Los crímenes de Juan Justino y Rodrigo Cobra, en la contraportada de este libro se asegura que “en este ensayo, narrado como novela negra, un detective es contratado para dilucidar, con todas las evidencias de rigor, cuál es la primera novela de este género en Sonora,

¿Acaso Nico tenía razón al afirmar que la caída del sistema ocurriría agitando aún más las aguas? Nicolás sabe mucho más que yo de estos asuntos; lee periódicos y revistas y no se pierde los noticieros importantes de la televisión.

Narré cómo, un mes después del levantamiento de enero de 1994 y declarándose “zapatistas”, un grupo de familias de El Coloquil –un barrio del ejido El Limar, en el municipio de Tila– había invadido la última propiedad privada que quedaba en las inmediaciones.

El avance tecnológico nunca viene sin costo, y así como hemos pasado de comprar comida a diario a almacenar suficiente como para aguantar una pandemia, hemos ido comprando más y más aparatos llamados electrodomésticos.

La exposición está organizada alrededor de tres núcleos temáticos. Partituras corporales, coreografías corporales y museo escultórico. Las mujeres al desnudo, en su mayoría sin rostro o apenas esbozado con unas finas líneas, nos muentran cuerpos que no están posando para ser contemplados, ahí nomás, por los espectadores;

Mañana voy a la imprenta
a hablar con el imprentario,
que mi amor lo tengo en venta,
y que lo anuncie en su diario,
en la página cincuenta.

Podríamos llamarla naturaleza rebelde. No porque se oponga a la ciudad, sino porque la habita de otra manera. Porque la usa, la transforma y la reinterpreta. Porque convierte lo que fue diseñado para otra cosa en un lugar donde vivir