Llenar el espacio

Dice la sabiduría popular que cuando uno añora a una persona, un país o incluso una época, lo que en realidad extraña es cómo se sentía en esa presencia o circunstancia.

Dice la sabiduría popular que cuando uno añora a una persona, un país o incluso una época, lo que en realidad extraña es cómo se sentía en esa presencia o circunstancia.

No sé cuál sería el proceso de aprendizaje seguido por Moro. Sospecho que su práctica fue en gran medida la del autodidacta (al menos al tiempo de su iniciación en Lima -según será perceptible a quien examine sus trabajos primeros).

A pesar de todo lo que de él se diga
Mi país se dobla pero no se rompe
Soporta el sufrimiento para salir adelante
Vive el dolor como una experiencia comunitaria

El tiempo tiene una forma particular de existir. Su geometría parece una luz que ilumina las propias vivencias. Nada aparece inerte ante la mirada que contempla su propia vida. Son los instantes vida. Es la vida quien sueña los instantes

— ¡No es cierto! El abuelo Tato me dijo que cuando él estaba chiquito, había tantísimos pájaros que hasta podías tenerlos de mascota.
— ¿Cómo de mascota? Serás tonto, Raúl, si se van volando.

En contrapartida, el portero de una selección que no ha sido potencia futbolística puede convertirse en héroe. Así fue Vozinha, el fantástico guardameta de Cabo Verde que fue crucial para que Messi no anotará más goles en el partido de 16vos de final, o el de Egipto, Mostafá Shobeir, que le detuvo un tiro penal al mismo ariete en 8vos., otro partido también envuelto en polémica.

Como una serie de muñecas rusas que parten del libro, Los Salmos a Birobidján se presentan como un misterio, y, si nos ponemos atentos a la lectura, dicho misterio se explica con el epígrafe de otro escritor hipotético, Abram Tertz, cuyo texto dice al iniciar el poemario: Un poeta, para ser un verdadero poeta no debe componer discursos en verso sino inventar ficciones.

¿Había mencionado que mi madre fue la única pelirroja en su vasta familia? No dudo que un gen oculto por generaciones, probablemente escandinavo, haya sido depositado en el vientre de mi tatarabuela sin su consentimiento, y por lo tanto heme aquí, un bicho raro en un mundo de gente morena y bella.

. He tenido la suerte de conocer las tres Casas del Poeta López Velarde, que reflejan su trayecto vital: la de Jerez, la de San Luis Potosí y la de la colonia Roma (ignoro si habrá alguna en Aguascalientes, donde cursó sus estudios preparatorios) y doblemente afortunado por haber podido en las dos últimas presentar libros míos, el más reciente de ellos, Cánticos a Erígona (2018).

En los debates políticos, los populistas tienen siempre una coartada, una vía de escape, a través de lo popular y lo público (y de ahí su sempiterno remisión a “el pueblo”); los elitistas, en cambio, se quedan siempre encerrados en su élite, que sólo puede remitir a sí misma. ¿O no? A decir verdad, esto depende de cómo definamos elitista.