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Al alba

Las palabras también pueden oler. Díganme si no. La pólvora da comezón en la nariz y la palabra encierro huele a humedad y, pensándolo bien, la humedad penetra en los huesos particularmente en la primera sílaba.

Un mundo raro

¿Acaso Nico tenía razón al afirmar que la caída del sistema ocurriría agitando aún más las aguas? Nicolás sabe mucho más que yo de estos asuntos; lee periódicos y revistas y no se pierde los noticieros importantes de la televisión.

Somos un solo mirar

Estoy junto a una fogata en una playa lejana y las estrellas y el cosmos se abren como flores del tiempo. Mis ojos apenas y pueden abrirse y percibo una belleza infinita y un amor puro. La vida tiene caminos hermosísimos y creo tomé el camino correcto. Mi cuerpo entumecido deletrea las experiencias como si contara los dedos de sus manos. Veo la luna que tiene un filo de luz y la luna y las estrellas son bellas compañeras.

(Entre paréntesis)

Han dado la tercera llamada y llega el momento esperado. El Entreparéntesis ha encendido su tablet y tomado el lápiz electrónico pero, para mi sorpresa, se ha limitado a responder a su secretaria que llegará tarde a la junta de inversionistas una vez terminado el concierto.

México esotérico

Me complace celebrar la aparición de México esotérico (1850-1950), un libro que constituye un hito en la Historia de los estudios esoterológicos latinoamericanos, un conjunto de trabajos que supone la culminación de un proceso y seguramente el inicio de una nueva etapa

Musarañas 37

—¿Te has fijado —me dice [Pedro]— que a pesar del aparente desorden muchos objetos están acomodados como sobre una página?
Tiene razón. Las imágenes en sus marcos están derechas y se despliegan armónicamente en el espacio