80 Aniversario luctuoso de José Juan Tablada (I)

Una semblanza que da cuenta del cariz proteico encarnado en la escritura de Tablada reside en cómo es calificado, e incluso retratado, por sus contemporáneos y analistas

Una semblanza que da cuenta del cariz proteico encarnado en la escritura de Tablada reside en cómo es calificado, e incluso retratado, por sus contemporáneos y analistas

El mal poema a veces no es lo que parece. Y es que, visto desde una perspectiva que no es, idiosincráticamente, la nuestra (la mía), bien puede abrir perspectivas inéditas.

Hasta en la ruta de pesero que hube de aprender desde mi casa hasta una cuadra antes del plantel hubo un disfrute y una enseñanza. Agarrarse de pie con una pesada mochila bien llena de herramientas y cable es un reto físico...

Odio los sueños que parecen discos rayados. Aquellos en los que una acción cualquiera, trivial, como colocarse las sandalias en los pies o mirarse al espejo, se repite una y otra vez sin desarrollo alguno. Peor aún cuando trato de ahuyentarlos despertando pero regresan apenas cerrados los ojos

Y están los poemas malos. Pensemos en esos libritos primerizos, delgaditos, baratones, tristes de tan humildes. Dejemos de lado la portada, con su ilustración entre insípida e insignificante.

La mejor entrevista: Es la que sigue transmitiendo la emoción del momento y provocando un mayor entendimiento de nuestra condición humana.

La historia del DEM ha determinado que sus definiciones sean, en general, como las de los demás diccionarios, pero tiendan a la enciclopedia cuando tratan de grupos indígenas o movimientos políticos de México; que se inclinen hacia el diccionario cultural cuando tratan de plantas y animales; que no eviten dar ejemplos ostensivos en las definiciones de los estilos artísticos (y bajo barroco, por ejemplo, se nombre a escritores como Quevedo y Góngora,

cuando iba por el quinto mollete de nata, un chaneque caminó tranquilamente frente a él y se paró justo encima de su plato. Le sonrió con todos los dientes y saludó despreocupado, agitando fervoroso la mano del tamaño de una tachuela.

Lady Gaga y la poesía mexicana Por: Alejandro Higashi Al hilo de los viajes y los descubrimientos, el cuarto de maravillas aparece en el Renacimiento para guardar y exhibir objetos nuevos, singulares o desconocidos del mundo. Este cuarto de maravillas…

En el cielo, una bandada de pelícanos sobrevolaba la marea. No los veía, pero un banco de peces bajonadaba el oleaje, en cuerpos que transformaban su forma de maneras impensadas. En la playa, un ermitaño caminaba a paso lento, cargando con orgullo su concha, su única posesión: