Armando Enriquez

Armando Enriquez

Re-cuerdo y re-sentimiento: Una Odisea segmentada

No recordar parece ser parte del problema, sin embargo hacerlo entraña quizás una consecuencia más grave. El motor que impulsa el retorno de Ulises es recordar todo lo que dejó en su isla extrañada y de ese modo cumple el sentido profundo de la palabra recordar, esto es, volver a pasar por el corazón, pero visto en un plano extenso hay una palabra parecida cuya significación se contrapone y opera como el mecanismo de fondo de la saga homérica entera

Musarañas 45

Digamos que tenemos una serie continua y homogénea de tas: tatatatatatatatata... A golpe de oído, no adivinaríamos cuántas sílabas hemos escuchado, pero, si las partimos en grupos de tres, podríamos hacerlo fácilmente (ta-ta-ta ta-ta-ta ta-ta-ta) en especial si agregamos un acento (tá-ta-ta tá-ta-ta tá-ta-ta), y ya no digamos si podemos, además, añadir una rima (tá-ta-ta tá-ta-te tá-ta-ta tá-ta-te). Así, aun si la vía de nuestro tren fuera infinita, sabríamos que de tanto en tanto encontraremos una estación en donde recalar.

Vivir la ciudad entre obstáculos

Hoy miles de ciudades parecen, a propósito, poner a prueba a quienes las recorren y las viven. Basta salir a caminar unos minutos para encontrarse con postes en medio de las banquetas, automóviles estacionados donde debería pasar un peatón o una bicicleta, una jardinera enorme, un registro mal colocado, una excavación olvidada, un escalón inesperado, un anuncio, una reja o una motocicleta estacionada.

Cómo escribí algunos de mis sonetos (XII)

(tenía cinco años: seamos indulgentes con mi modo de ver el mundo y con las ideas que ya a esa tierna edad estaba desarrollando sobre la sociedad humana. Aun, bisoño, no sabía lo que me esperaba: ya habría tiempo suficiente para que mi visión de las cosas se saturase de decepción, amargura y enojo en el trato con mis congéneres. Esa es historia para otro día)

La veta

Una cuestión más que pone claramente de manifiesto esta exposición es que el arte popular chileno del barro no sólo no ha desaparecido sino que se ha ido modificando, complejizando y se encuentra en pleno florecimiento.