A day in the life

En las páginas interiores me topo con unos lobos que se escaparon del zoológico de León, Guanajuato, y devoraron a veinte borregos. Como si no fuera suficiente días más tarde un león se sirvió de un avestruz con todo y plumas.
Una marca de Bonilla Distribución y Edición
Una marca de Bonilla Distribución y Edición

En las páginas interiores me topo con unos lobos que se escaparon del zoológico de León, Guanajuato, y devoraron a veinte borregos. Como si no fuera suficiente días más tarde un león se sirvió de un avestruz con todo y plumas.

Con todos los riesgos que eso implica, Agamben recurrirá para explicarlo a una compleja analogía con la Ninfa. El punto de partida es una singular obra de Paracelso, el alquimista alemán del siglo XVI, cuyo titulo seductor es Libro sobre las ninfas, los silfos, los pigmeos, las salamandras y otros seres escrito alrededor de 1566.

En un pensamiento cabe el universo. En un solo momento cabe la belleza de todas las flores y la belleza de nuestro más profundo pensamiento.

¿Cómo llegó Venezuela hasta aquí? En 2013 murió Hugo Chávez. Venezuela ya comenzaba a enfrentar acusaciones constantes de ilegitimidad y la economía comenzaba a sufrir los estragos de las políticas norteamericanas y, claro está, de la reducción del precio del petróleo.

Durante la gestación de este libro, Rushdie reflexionó bastante sobre el cuchillo como una idea. Por un lado, “El lenguaje, también, era un cuchillo” que podía abrir de tajo el mundo para hacer salir su significado o sentido..

Entre los pasillos de estos santuarios de la humanidad me topé también con la Lucretia de Cranach, pintada en 1533, quien aparentemente se mata a sí misma después de haber sido violada y con dicha acción salva su honra buscando

Personalmente, cada vez que tengo que explicar mi situación híbrida aquí o allá, y les digo que soy producto de la Guerra y del exilio ¿saben? silencio y las miradas se van a otro lado… como diciendo ¿de qué me hablas?

En un ensayo de su libro Hablo todas las lenguas, pero en árabe, dice Abdelfattah Kilito que “Felizmente, ya a nadie le avergüenza declarar que le gusta leer historias maravillosas”. Esto implica que antes la mayoría de las personas se avergonzaba de tales lecturas, pero ya no. Felizmente, esa vergüenza es cosa de un oscuro pasado al que empobrecían la ignorancia y el silencio. Sin embargo, existen excepciones, súbitas regresiones a esa antigua vergüenza.

Entre los internos se crea la conciencia de un nosotros que en principio se da a partir de la existencia de los dos grupos presentes en todas las instituciones totales, que están integradas por los internos y el personal (Goffman, 1992: 69-75), lo que crea una conciencia de grupo que no garantiza la cohesión en el caso de los internos.

Él, desganado, satisfecho en su corpulencia, parece reaccionar de pronto
cuando reposa las sienes sobre el eterno hombro.
En este descuido momentáneo, sus ojos traicionan melancolía: