La desaparición de oficios en la ciudad

De los años que llevaba remendando zapatos, bolsas y cinturones para clientes que en ocasiones pasaban sólo a saludar cuando no tenían nada que arreglar. Un día ya no se le vio en su lugar de trabajo.
Una marca de Bonilla Distribución y Edición
Una marca de Bonilla Distribución y Edición

De los años que llevaba remendando zapatos, bolsas y cinturones para clientes que en ocasiones pasaban sólo a saludar cuando no tenían nada que arreglar. Un día ya no se le vio en su lugar de trabajo.

México redondo Por: Stephanie Rendón Le han cantado al pájaro, Le han cantado al volcán Dicen que hasta un conejo canta en la luna Y dicen que un dios le dio el maíz al hombre. Yo te canto a…

Conozco su recetario de memoria: no me he cuidado con la alimentación ni hago los ejercicios físicos requeridos; hipertensión, hiperplasia, hipertodo.... da lo mismo porque tampoco lo escucho

¡Fidel! ¿Qué tiene Fidel? ¿Quién es Fidel Castro Ruz? Ese 26 de noviembre todos estos rostros aparecieron al mismo tiempo en los medios de comunicación. Es una imagen claramente acotada, hecha a nuestro gusto

José fue librero y durante una época en que trabajó en la hoy extinta librería El Juglar en la colonia Guadalupe Inn, solía pasar en las mañanas a platicar con él, pues yo iba a la escuela en la tarde

Una semblanza que da cuenta del cariz proteico encarnado en la escritura de Tablada reside en cómo es calificado, e incluso retratado, por sus contemporáneos y analistas

El mal poema a veces no es lo que parece. Y es que, visto desde una perspectiva que no es, idiosincráticamente, la nuestra (la mía), bien puede abrir perspectivas inéditas.

Hasta en la ruta de pesero que hube de aprender desde mi casa hasta una cuadra antes del plantel hubo un disfrute y una enseñanza. Agarrarse de pie con una pesada mochila bien llena de herramientas y cable es un reto físico...

Odio los sueños que parecen discos rayados. Aquellos en los que una acción cualquiera, trivial, como colocarse las sandalias en los pies o mirarse al espejo, se repite una y otra vez sin desarrollo alguno. Peor aún cuando trato de ahuyentarlos despertando pero regresan apenas cerrados los ojos

Y están los poemas malos. Pensemos en esos libritos primerizos, delgaditos, baratones, tristes de tan humildes. Dejemos de lado la portada, con su ilustración entre insípida e insignificante.