Un viaje al infinito

Esa tarde cualquiera, un hombre visitó la tierra santa; un hombre fue alma, visión, realidad. Y todas sus preocupaciones volaron hacia un mundo lleno de fantasmas y visiones.

Esa tarde cualquiera, un hombre visitó la tierra santa; un hombre fue alma, visión, realidad. Y todas sus preocupaciones volaron hacia un mundo lleno de fantasmas y visiones.

Sin Robinson ni Viernes,
solos el mar y yo.

Cuando te veo, Willie MacKenzie
En la casa del ejército de salvación
Una persona desplazada en tu propio país
Solitario entre ciudades abarrotadas de gente, tú
El último de la tribu

En la órbita semántica del cancelado giran pues el cangrejo (aunque gire al revés: “dos pasos adelante, doscientos para atrás”), la cárcel, la cancelación, la tachadura, el cáncer, el chancro… Un cancelado es todo eso que antes llamábamos “un apestado”…

El poeta, ensayista y lexicógrafo Francisco Segovia reunió en esta obra algunos trazos en los que conviven desde poemas de amor en lengua sumeria (2030 a.C.), Dante Alighieri, Nezahualcóyotl, Sor Juana Inés de la Cruz,

Lo contrario, pues, del anhelo de María Moliner, que era el uso de la lengua; es decir, el despliegue temporal que implica el uso de sus hablantes. Para ella, los lexicógrafos no pulen una estatua de bronce: remiendan calcetines.

Pero nunca han faltado personas que, picadas por la curiosidad, se aventuren por las páginas del diccionario como si se tratara de una novela, dejándose llevar de una palabra a otra, aun a sabiendas de que así muy probablemente se condenan al ayuno y el insomnio

En cada viaje pasó a ser parte del obligado repaso mental: camisas, pantalones, calzones, calcetines, suéter, chamarra, cepillo de dientes, gel, loción… ah, y El vendedor de escobas.

En sentido estricto, en el uso cotidiano la melancolía es vista con malos ojos. Extrañadas o aun escandalizadas, las personas tienden a alejarse de quien la experimenta.

Los ojos del dios dibujado sobre la Puerta habían sido animados en el pasado remoto por el hálito del sol, y ese soplo se había extendido por las venas de la ciudad y de los hombres que la habían poblado en forma de lenguaje