Kumbaya

A pesar de la voz del profe (yogui), sólo visualizo la mentada concha de vainilla, tentándome, como el diablo a Jesús en el desierto.
Una marca de Bonilla Distribución y Edición
Una marca de Bonilla Distribución y Edición

A pesar de la voz del profe (yogui), sólo visualizo la mentada concha de vainilla, tentándome, como el diablo a Jesús en el desierto.

El problema radica en que sus fobias son radicalmente opuestas. Ella no soporta el silencio y apenas ve un ojo de agua no tarda en desnudarse aunque se moje tan sólo los tobillos.

Me siento tan afligido esta noche que no sabría que decirte. Y no deseo hablar de nada. No deseo ya nada, me he adormecido sobre mi pena, y mi cansancio es largo en la noche interminable.”

Las ciudades no se apagan al caer la noche: se transforman, cambian de rostro. El tránsito disminuye en algunas zonas, mientras otras áreas se iluminan con bares, restaurantes, música y espectáculos.

en la novela La belleza de la historia. A lo largo y ancho de las páginas de esta obra, la voz escrita de Viivi Luik suena única, casi hipnótica, muy femenina y calculada

Hay en los poemas de nuestra autora una diafanidad a la hora de nombrar el mundo, de advertir los detalles del paisaje desde la intuición de la mirada que va más allá de lo obvio

Conocí Berlín en 1975, regresé varias veces y siempre tuve la sensación de
estar en una gran ciudad, pero con distinto ambiente

EN las playas cálidas
Rumorosas de sol
Frente al mar recién nacido

. No habrían conseguido ver a la serpiente emplumada bebé escalar con gran agilidad la estatua que se halla a la mitad del lago. Tampoco lograrían verla batir sus alas, que todavía eran pequeñas comparadas con el resto de su cuerpo

La mayor parte de mis sonetos responde a eventos puntuales. A veces son fruto de
encargos espontáneos. He dedicado sonetos a algunos políticos y a la política misma.