Las puertas del Edén

Los ojos del dios dibujado sobre la Puerta habían sido animados en el pasado remoto por el hálito del sol, y ese soplo se había extendido por las venas de la ciudad y de los hombres que la habían poblado en forma de lenguaje

Los ojos del dios dibujado sobre la Puerta habían sido animados en el pasado remoto por el hálito del sol, y ese soplo se había extendido por las venas de la ciudad y de los hombres que la habían poblado en forma de lenguaje

Nací con dos pies izquierdos para querer
pero poseo el encanto de narrar:

Epitafio Por: María Fernanda Trejo Márquez Tomar la distancia prudente entre lo que fue y es no hay algo a lo que pueda aferrarme ya un recuerdo no es suficiente la fotografía de nosotros pertenece a un pasado los poemas…

Cada instante mueve el corazón, el viento, los árboles y la lluvia se agolpa en la ventana. Son los instantes bellas metáforas de mí mismo. De mi intelecto, de mi bella forma humana.

EN las playas cálidas
Rumorosas de sol
Frente al mar recién nacido

HACER como el mar — estrellarse jubiloso contra tu
imagen de estatua inamovible.

Las series de versos pareados que presento en este libro tienen su origen en una antigua forma poética conocida como gacela, gazal o ghazal, de origen persa

VA a agarrar un martillo para golpear el silencio — para
pulverizar el silencio — para multiplicar el silencio.

Hay palabras que se dicen con dolo,
alevosía, ventaja, con ganas de chingar, de matar.
Que se dicen para no perder.

¿Cómo se atreve
la vida a seguir así nomás?