Antropología y periodismo. Vecinos distantes

Sin embargo, no es fácil suscitar el interés de los antropólogos por un oficio al que tradicionalmente hemos visto con desdén, tildándolo de superficial o, peor aún, de ética y políticamente impuro.
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Sin embargo, no es fácil suscitar el interés de los antropólogos por un oficio al que tradicionalmente hemos visto con desdén, tildándolo de superficial o, peor aún, de ética y políticamente impuro.

Una ciudad de cuidados o ciudad cuidadora importa porque reconoce lo que ya sostiene silenciosamente a la ciudad —el trabajo de cuidar— y lo convierte en prioridad pública y urbana.

Musarañas 22 Por: Francisco Segovia 22. LENGUA, GRUPO, INDIVIDUO Supongo que la lengua es el nudo de la persona (de su individualidad, de su conciencia de sí, de su sí-mismo). Una premonición de esta individualización podría verse acaso en la…

Del sótano y su experiencia fenomenológica ligada a la muerte hablaré en otra ocasión. De momento es importante detenerse en la mención a la buhardilla donde el yo poético resalta el vestido de novia de otro siglo,
El consentimiento ha de basarse en el conocimiento suficiente y adecuadamente transmitido al sujeto en el que se pretende realizar la intervención para obtener los tejidos que se piensan utilizar, considerando

La situación no mejorará con los años; las imágenes eróticas de Música lunar (1991), de Efraín Bartolomé, son acartonadas, de manual; luego de apuntar que “el pubis de la Desnuda era un espejo” y que “en cada uno de sus pechos

Inicio en el Centro Histórico, en la esquina de Pino Suárez y El Salvador,
lugar de encuentro del Tlatoani (“el que habla”) Moctezuma, gobernante de
México-Tenochtitlán y del Imperio Mexica, con Hernán Cortés,
conquistador, quien mandó construir ahí el Hospital de Jesús

Aquello -que es la palabra que he recubierto de metal para blindar mi lenguaje de infancia y poder referir libremente a lo que todavía me asusta: aquello. Sí, es un sinónimo siniestro de abuso sexual

Cómo escribí algunos de mis sonetos, elevándome a la noble categoría de poeta.
Cómo escribí algunos de mis sonetos, descendiendo a la triste categoría de poeta.
Cómo escribí algunos de mis sonetos, sin haber escrito los sonetos más tristes esta noche.

A pesar de la voz del profe (yogui), sólo visualizo la mentada concha de vainilla, tentándome, como el diablo a Jesús en el desierto.