Musañas 32

En un ensayo de su libro Hablo todas las lenguas, pero en árabe, dice Abdelfattah Kilito que “Felizmente, ya a nadie le avergüenza declarar que le gusta leer historias maravillosas”. Esto implica que antes la mayoría de las personas se avergonzaba de tales lecturas, pero ya no. Felizmente, esa vergüenza es cosa de un oscuro pasado al que empobrecían la ignorancia y el silencio. Sin embargo, existen excepciones, súbitas regresiones a esa antigua vergüenza.








