París, los mundos

Deliciosos vértigos de lo posible:
bestia, hombre, dios.
Rozo, con las yemas
de mi pensamiento,
cada una de mis potencias.

Deliciosos vértigos de lo posible:
bestia, hombre, dios.
Rozo, con las yemas
de mi pensamiento,
cada una de mis potencias.

No es exactamente cómo ellas se ven, sino más bien cómo ellas quieren verse, cómo quisieran ser vistas. Aunque ese haya sido el detonador para la selfie, en realidad lo que tenemos es cómo las ve Viétnika

Tú, ¿cómo imaginaste al mago? Yo no imaginé una anciana. Para mí fue difícil no pensar en un mago de frac y de chistera, en su forma más tontamente tradicional, porque me parece que ya ni los magos son así, llevan años tratando de parecer otra cosa

Son el único pueblo
que no llegó a su tierra desde otra parte
pues hay egipcios en Egipto
desde que el mundo es mundo

Cancún, Los Cabos, Puerto Vallarta y la Riviera Maya aparecen en postales de ensueño, donde el sol brilla sobre aguas cristalinas y arenas doradas. Sin embargo, más allá de esta imagen idílica, la realidad urbana de estos destinos revela profundas contradicciones y desafíos.

Las mujeres artesanas, que son mayoría dentro del arte popular de Mexico, por el orden del 70%, se encuentran presenten en la vida diaria, vendiendo sus productos, pero son tan subvaluadas y poco respetadas como el arte que crean.

Con el título de No pudimos ser amables. Antología poética (1916-1956), Galaxia Gutenberg dio a conocer, con la traducción de José Luis Gómez Toré, esta edición bilingüe de una de las voces más relevantes de la poesía del siglo XX

Uno no se topa con viejitas que traen trasgos en la bolsa del mandado y se regresa a su casa así nada más a cenar quesadillas y hacer la tarea de matemáticas ¿verdad?

Piedra que traza el camino, si bien el 2024 comenzó con la lúgubre noticia de la muerte de la haijin Juana María Naranjo, el primer acierto para consagrar este año como el del resurgimiento del haiku fue de la editorial Tintanueva de Federico Corral Vallejo (en sociedad con Arde Editorial de Chihuahua)

A Brian Aldiss le debo muchas enseñanzas literarias, pero sobre todo muchas horas de gozo al viajar por sus mundos espeluznantes y grandiosos, donde el miedo y la brutalidad eran la argamasa del futuro, la energía del porvenir