Crónica de la llegada

Hay palabras que se dicen con dolo,
alevosía, ventaja, con ganas de chingar, de matar.
Que se dicen para no perder.

Hay palabras que se dicen con dolo,
alevosía, ventaja, con ganas de chingar, de matar.
Que se dicen para no perder.

¿Cómo se atreve
la vida a seguir así nomás?

La poesía de Emilio Adolfo Westphalen se construye como una forma de resistencia frente a las estructuras del lenguaje normativo, desafiando el logos de la razón discursiva. Sus textos no transitan por los caminos establecidos del pensamiento ordenado

la silla de ruedas de hierro en la que te empujaba, no cabía.

Pedro Martín Aguilar, en Paternación asume su paternidad como un acto estético; después de revisar el canon patriarcal, encuentra que “no sé / qué poeta enseña a ser buen padre, / Neruda calla al respecto / y Paz testosteronamente”

Codex México de Antoine D’Agata: la certeza de que esas fotografías donde se nos muestra la existencia cotidiana de drogadictos, alcohólicos, mendigos, prostitutas sobreviviendo en contextos arruinados

Por medio del corazonar en el aquí y ahora, Marisol se sumerge con su
sentipensar en este mar estético visual oaxaqueño que le ofrece un sinfín de lecturas para acariciar su espíritu y el de quien la lea.

Es la humedad
secreta sílaba sagrada
cuando habla la mudez
en la palabra.

Poemas míos han sido volcados
a idiomas que conozco:
inglés francés italiano.