Naufragios (I)

Sin Robinson ni Viernes,
solos el mar y yo.

Sin Robinson ni Viernes,
solos el mar y yo.

Los ojos del dios dibujado sobre la Puerta habían sido animados en el pasado remoto por el hálito del sol, y ese soplo se había extendido por las venas de la ciudad y de los hombres que la habían poblado en forma de lenguaje

Nací con dos pies izquierdos para querer
pero poseo el encanto de narrar:

Epitafio Por: María Fernanda Trejo Márquez Tomar la distancia prudente entre lo que fue y es no hay algo a lo que pueda aferrarme ya un recuerdo no es suficiente la fotografía de nosotros pertenece a un pasado los poemas…

La tierra puede ser de cualquier forma, el universo estar encima de una tortuga y ser simplemente pensamiento. Una vaga y profunda percepción de que existen las cosas, una vaga y bella percepción de que sentimos profundamente los besos, los abrazos y los pensamientos.

Cómo escribí algunos de mis sonetos, elevándome a la noble categoría de poeta.
Cómo escribí algunos de mis sonetos, descendiendo a la triste categoría de poeta.
Cómo escribí algunos de mis sonetos, sin haber escrito los sonetos más tristes esta noche.

EN las playas cálidas
Rumorosas de sol
Frente al mar recién nacido

Las series de versos pareados que presento en este libro tienen su origen en una antigua forma poética conocida como gacela, gazal o ghazal, de origen persa

Tus criaturas seguirán a ciegas
errando todos los caminos,
hasta el final.

Hay palabras que se dicen con dolo,
alevosía, ventaja, con ganas de chingar, de matar.
Que se dicen para no perder.