Victoria de Papel

Un día, mientras caminaba de regreso a su casa porque había perdido el transporte, Victoria se empezó a volver muy liviana. Sus pies tardaban más y más segundos en regresar al suelo, sus zapatos ya casi no rozaban la banqueta.

Un día, mientras caminaba de regreso a su casa porque había perdido el transporte, Victoria se empezó a volver muy liviana. Sus pies tardaban más y más segundos en regresar al suelo, sus zapatos ya casi no rozaban la banqueta.

cuando iba por el quinto mollete de nata, un chaneque caminó tranquilamente frente a él y se paró justo encima de su plato. Le sonrió con todos los dientes y saludó despreocupado, agitando fervoroso la mano del tamaño de una tachuela.

Arturo se percató de que el más pequeño de los chupacabras no podía dormir en el día y, durante la noche, mientras sus hermanos jugaban, exploraban y socializaban con otras criaturas nocturnas del santuario, Pedrito se rehusaba a abandonar su cueva

. No habrían conseguido ver a la serpiente emplumada bebé escalar con gran agilidad la estatua que se halla a la mitad del lago. Tampoco lograrían verla batir sus alas, que todavía eran pequeñas comparadas con el resto de su cuerpo

Los espíritus del agua se colocaron frente a él y emitieron un silbido parecido al de una tetera hirviendo en la estufa. Eran bufidos burlones con los que pretendían despreciarle.

El gato se fue, pero dejó atrás su cama.
— ¿Dónde dormirá Caramelo? — pregunté a mamá, mientras ella me arropaba.

Antes de darme cuenta de que era un fantasma amistoso, casi me mata varias veces del infarto. Le pedí a mi mamá un exorcista mil veces, pero nunca me hizo caso.

Uno no se topa con viejitas que traen trasgos en la bolsa del mandado y se regresa a su casa así nada más a cenar quesadillas y hacer la tarea de matemáticas ¿verdad?

La noche en que Luz Nuestra requería alimento, se presentaban en la grieta los miembros del círculo convocados para servirle. Únicamente a ellos se les revelaba la ubicación y la forma de acceder hasta él. Llegaban a través de los túneles ocultos en el Bosque, que conectaban con otros sitios de la ciudad de Guadalajara

La cueva del Cabrito Por: Irene González 3 días le dio antes de regresar a buscarle. De ese tiempo restaban algunas horas. Lucía revisó el listado de tareas, alumbrándose con la luz del celular mientras se fumaba el milésimo cigarro…