Cita
Por: Ángeles Eraña // de su libro Crónicas de una abdicada obstinación

Cita
La invitación a nuestro encuentro
(que llegó en nota de voz)
decía que hiciéramos una tradicional cena italiana.
Llegaste.
De un brazo te colgaba una bolsa
(“adentro hay una pasta”, dijiste mirándome mirar).
En la otra mano una planta de albahaca.
En la mirada traías el remolino que eres
(la llama que encendió mi cuerpo),
la vorágine que consigo me arrambló.
Te recomendamos:
De cómo Dios, siendo luz, crea la sombra
28/07/2025
Un viaje al infinito
05/01/2026
Duérmete con la espalda descubierta
25/06/2025
Cómo escribí algunos de mis sonetos (IX)
18/02/2026
