La perturbadora presencia

Samará murió cuando yo tenía dos años, pero mi padre y mi madre, Estela Morán de Castañón, se hicieron muy amigos de la esposa y luego viuda del maestro, Teresa Zaga Rico,
“Paseos” es una columna de Adolfo Castañón, de contenidos exclusivos para Artefacto de Letras

Samará murió cuando yo tenía dos años, pero mi padre y mi madre, Estela Morán de Castañón, se hicieron muy amigos de la esposa y luego viuda del maestro, Teresa Zaga Rico,

El poeta, ensayista y lexicógrafo Francisco Segovia reunió en esta obra algunos trazos en los que conviven desde poemas de amor en lengua sumeria (2030 a.C.), Dante Alighieri, Nezahualcóyotl, Sor Juana Inés de la Cruz,

Alberto María Carreño Escudero nació en Tacubaya, en la ciudad de México, el 7 agosto de 1875, el mismo año en que fue fundada la Academia Mexicana de la Lengua, el 11 de septiembre.

Es habitual que algunas personas se quiten la edad, es más raro que esto suceda con un libro. Robin Sloan en el prólogo escribe que “The first incarnation of So many Books appeared in México, in Spanish, in 1996”. Es un misterio que le haya quitado al libro más de veinte años de edad.

Conocí a León Guillermo Gutiérrez a principios de los años noventa. Acababa de regresar de Estados Unidos donde hizo en parte su formación. Teníamos algunos amigos en común. El más conspicuo fue Luis Mario Schneider (1931-1999), quien fue, desde mi punto de vista, decisivo en la fragua de la identidad literaria del autor.

Tengo la tentación de llamarlo dragón para evocar el poder del animal fabuloso que sus viñetas y emblemas sugieren, pero también para aludir a esa función militar del que practica el arte deportivo de la esgrima tan pronto a pie

De ahí. que sea pertinente transcribir algunas líneas de esa reseña publicada en El hijo pródigo. Dice Paz: “La obra de Aub es teatro. No poesía teatral ni teatro poético, sino teatro verdadero, sustentado en la realidad de nuestra época y animado por la imaginación.

Algunos de sus poemas son fiesta (“El canto del Usumacinta”), otros guardan joyas. Prevalece la capacidad del poeta para lanzarnos (gozo y conciencia) hacia las atracciones y similitudes por medio de una imagen.

Para Bianco, artista y artesano, nada puede hacerse sin la materia, sin la historia, sin las palabras, y él mismo se sabe hijo de su laboriosa vocación.

Sobre la naturaleza de los sueños de Hugo Hiriart [1] Por: Adolfo Castañón No parece fortuito que S. T. Coleridge sitúe en la columna vertebral de su Biographia literaria el tema de la asociación y de sus leyes, pues él…