Musarañas 35

Ningún lector académico empezó a leer como lector académico. Si ahora lee así, “seriamente”, es porque la curiosidad lo llevó a suspender su anterior lectura pasional. Su motivo es legítimo: ¿Cómo puede ser —se preguntó seguramente, en un arranque ya casi académico— que leer esto me ponga en este estado?
