Categoría Musarañas

Musarañas 35

Ningún lector académico empezó a leer como lector académico. Si ahora lee así, “seriamente”, es porque la curiosidad lo llevó a suspender su anterior lectura pasional. Su motivo es legítimo: ¿Cómo puede ser —se preguntó seguramente, en un arranque ya casi académico— que leer esto me ponga en este estado?

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Sin embargo, esto es justo lo que hace, sin los ambages de los teóricos modernos, Walter Benjamin. Si el común de los mortales se contenta con apuntar de lejos al mito de la torre de Babel, él pone como testigo, si no directamente a la lengua de Yahvé,

Musarañas 33

Cuando un autor duda de las palabras que ha escrito, y no sabe si éstas han brotado de su propia invención o si ha traducido inconscientemente las palabras de otro, la situación no sólo nos recuerda la diferencia entre el Adán bíblico (que nombra las cosas) y el Adán coránico (que repite los nombres que Dios le ha dado) sino que, en términos psicológicos modernos,

Musañas 32

En un ensayo de su libro Hablo todas las lenguas, pero en árabe, dice Abdelfattah Kilito que “Felizmente, ya a nadie le avergüenza declarar que le gusta leer historias maravillosas”. Esto implica que antes la mayoría de las personas se avergonzaba de tales lecturas, pero ya no. Felizmente, esa vergüenza es cosa de un oscuro pasado al que empobrecían la ignorancia y el silencio. Sin embargo, existen excepciones, súbitas regresiones a esa antigua vergüenza.

Musarañas 31

En la órbita semántica del cancelado giran pues el cangrejo (aunque gire al revés: “dos pasos adelante, doscientos para atrás”), la cárcel, la cancelación, la tachadura, el cáncer, el chancro… Un cancelado es todo eso que antes llamábamos “un apestado”…

Musarañas 30

Lo contrario, pues, del anhelo de María Moliner, que era el uso de la lengua; es decir, el despliegue temporal que implica el uso de sus hablantes. Para ella, los lexicógrafos no pulen una estatua de bronce: remiendan calcetines.

Musarañas 29

Pero nunca han faltado personas que, picadas por la curiosidad, se aventuren por las páginas del diccionario como si se tratara de una novela, dejándose llevar de una palabra a otra, aun a sabiendas de que así muy probablemente se condenan al ayuno y el insomnio

Musarañas 28

La historia del DEM ha determinado que sus definiciones sean, en general, como las de los demás diccionarios, pero tiendan a la enciclopedia cuando tratan de grupos indígenas o movimientos políticos de México; que se inclinen hacia el diccionario cultural cuando tratan de plantas y animales; que no eviten dar ejemplos ostensivos en las definiciones de los estilos artísticos (y bajo barroco, por ejemplo, se nombre a escritores como Quevedo y Góngora,

Musarañas 26

Musarañas 26 Por: Francisco Segovia 26. ANTIGUOS, MODERNOS, CLÁSICOS ~En la “Querella de los antiguos y los modernos” lo importante no es quién tenía la razónsino quién había quedado fuera del debate: la Iglesia. La discusión sobre si los logrosfilosóficos,…