Un tiempo infinito

Por: Andrés Bali Quintanar
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La tierra y el cuerpo, la vida y el tiempo, la conciencia y la belleza. La vida está llena de bellas metáforas sobre el tiempo y sobre el ser humano. La mente tiene una forma muy precisa de otorgar forma a las cosas del mundo. Es más, todo aquello que pensamos es solo la metáfora de aquello que es. El tiempo tiene un infinito número de definiciones que enarbolan la belleza de este universo. Cada intención de entenderlo significa una nueva definición. Cada intento de comprenderlo involucra nuevas concepciones del cosmos.
Nuestro más bello acto es definir el tiempo, la belleza, el universo; y los pensamientos se llenan de aquello que contemplamos. Nuestros pensamientos pueden tener una profundidad infinita. Podemos llenar la vida de reflexión y bellas metáforas de aquello que somos. Los más bellos pensamientos son aquellos que pensamos cuando nos detenemos a contemplar la noche, el tiempo, nuestro cuerpo crecer.
Creo que la noche es un bello poema del tiempo. Un bello habitáculo de bellas experiencias que atesoramos en el pecho. Una bella forma de contemplar lo real, aquello que es realmente y que sin duda experimentamos. Podría ser que el pensamiento sea solo una percepción; una forma de entendernos; de darnos nombre. Podría ser que nuestra mente sea solo la forma que tenemos para percibirnos y desdoblar aquello que somos. Nosotros somos existencia, la misma substancia del cosmos, de la vida, de la conciencia.
Mi cuerpo parece la forma del tiempo, la forma en la que conozco el tiempo.
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