Sísifo

Todos teníamos la certeza de que más allá del juego de la seducción, de un leve paseo por el subibaja de la autoestima, nada más sucedería; menos Felipe.

Todos teníamos la certeza de que más allá del juego de la seducción, de un leve paseo por el subibaja de la autoestima, nada más sucedería; menos Felipe.

Con el paso del tiempo aquel sueño socialista se fue deslavando a medida que cobraba conciencia sobre la otra cara de la moneda, la de los palestinos desplazados y martirizados.

Toca la arena que pisas, siente como corre entre tus dedos, ve la huella que deja tu pie desnudo. Observa la punta de tu lanza, presiónala contra tu vientre, percibe el dolor que sentirá tu presa.

Días más tarde se recibió otro reporte en el que se señalaba que una mujer había comprado un idéntico medicamento en diez distintas farmacias de la ciudad… a la misma hora.

Nada puedo decir sobre mi muerte porque, obviamente, no la presencié y, sobra decirlo, transcurrido tanto tiempo la memoria flaquea

Pudo haberse tratado tan sólo de la luz de un auto que por allí pasaba pero ante la duda ambos se retiraron de inmediato dejando los vasos de agua intactos.