Una visión más profunda

Por: Andrés Bali Quintanar
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El tiempo podría definirse en todos los pensamientos, podríamos entender nuestra vida más allá del trabajo y las pequeñas conversaciones, podríamos comprender el propósito del tiempo; y ver más allá de aquello que somos. Las conversaciones llevarían un profundo significado y cada palabra funcionaría como un potente catalizador de emociones. Las conversaciones se volverían muchas y muy perfectas ideas que en el mundo físico tendrían un peso fundamental.
Sin embargo, nuestra mente ve sombras de tiempo remotos, ideas inconclusas, verdades que lo son parcialmente. Podemos tener una opinión de todas las problemáticas sociales y estar equivocados. Podemos tener una opinión correcta de toda problemática y ser negados. Podemos percibir el sol amanecer y ser simplemente insignificantes.
Los pensamientos son bellos poemas que más allá de ser validos, son nuestra propia forma de entender el mundo. Y siempre hay que dejarnos tocar por el mundo y estar abiertos a otras formas de ver el mundo. Así uno crece, entendiendo que estás sintiendo los demás. Ya que de entrada sabemos que estamos derrotados.
En el fondo somos tan vulnerables como cualquier otra persona y sus creencias de alguna manera nutre nuestro cosmos y no hay problema en entender con profundidad aquello que llegan a decir o pronunciar sin mucha conciencia de lo que están diciendo.
En el fondo llenaron una vasija de aquello que necesitábamos escuchar para sentir que el mundo tiene un vacío muy profundo y que toda idea tiene en el fondo algo de verdad aunque, los seres humanos tenemos muchos absurdos dentro nuestro. Hay que aprender a escuchar para generar una visión del cosmos que incluya la visión de todos.
Somos solo estrellas colapsando, la tierra es la verdad de nuestro corazón. Sabemos entender el lenguaje del tiempo y cada argumento me enseña a ser más humano y a escuchar la profunda reverencia a mi cuerpo y a mi conciencia y mi verdad.
Cada argumento me ayuda a entender más profundamente mi propia existencia. Soy un poco más sabio cada vez que pongo en duda mi propia manera de pensar. Y cuando argumento algo que es parte de mucha gente soy bendecido por mi propia inteligencia. Y cada vez que me puse en duda fue una prueba de aquello que puedo llegar a ser.
Hay que dudar de uno mismo tantas veces sea necesario que podamos decir algún día un pequeña verdad que salve el mundo de alguna persona que piense que las simulaciones virtuales y decirle que la verdad está inscrita en la risa y en ls palabras que escucharon a cada ser humano que se apareció.
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