ف Vértigo

Por: Carmen Leñero

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No descubro sino sombras

desafiando los tres planos.

Estallaron como estrellas

treinta puntos cardinales.

Amplios mares sin contornos

dieron forma a la ballena.

Toda señal, un pez

que en el vértigo vislumbro.

Mi rumbo dictó la vela

que un viento feroz enciende.

Por última vez se rompe

mi cordón umbilical.

Me libró de la gravedad.

Me hizo olvidar mi nombre.

Mar proceloso, insomne,

el del un corazón ajeno.

Ciudades torna Neptuno

en torbellinos de arena.

Las series de versos pareados que presento en este libro tienen su origen en una antigua forma poética conocida como gacela, gazal o ghazal, de origen persa (s. vii), constituida por una serie de dísticos o versos pares (de 5 a 12), los cuales, ya en las versiones modernas y anglosajonas del ghazal, aluden a asuntos distintos y son relativamente autónomos unos de otros en cuanto al significado; pero se entrelazan por la musicalidad, creando una unidad de sentido abierta.

Vèrtigo pertenece al poemario El zig zag de la gacela, parte del catálogo de Bonilla Artigas Editores

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