Rogelio Naranjo: retrato del caricaturista

Por: Adolfo Castañón
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I. Rogelio Naranjo: de las semejanzas insurrectas
¿Qué es, quién es el llamado caricaturista? Es un ser híbrido, con la inteligencia anfibia del ser que se mueve cómodamente en varios elementos: en el fuego de la política; en la tierra firme de la literatura y de la poesía; en el agua de la expresión visual y plástica. Se me antoja definir al caricaturista como a un gambusino de la etimología que sabe reconocer la veta áurea o argentina de entre la ganga confusa de la actualidad despedazada. Se me antoja el caricaturista como un artista alternativamente obediente al imán de la lectura y que conoce a los autores por dentro y se ve atraído magníficamente por la tentación de fijar en imágenes un cierto estado de la conversación social y política.
Tengo la tentación de llamarlo dragón para evocar el poder del animal fabuloso que sus viñetas y emblemas sugieren, pero también para aludir a esa función militar del que practica el arte deportivo de la esgrima tan pronto a pie, tan pronto a caballo. Hombre como surgido de la profunda y poderosa Edad Media, Rogelio Naranjo es un lector de entrañas leídas y vividas que va lanzando hacia la luz de sus dibujos el buen o el mal augurio. En la tradición de Daumier, Grandville, Toño Salazar, El Chango García Cabral y otros artesanos de la visión y el cotilleo, Naranjo recorre las calles de la ciudad con la pluma encendida distribuyendo por aquí y por allá estigmas y emblemas, trazos y lecturas. Porque Naranjo –¿y quién lo podrá dudar?– es uno de esos poetas del cartón y del caballete que nos ayudan a entendernos más y mejor por una sencilla razón: sabe leer detrás de las imágenes; sabe leer entre las semejanzas y a contraluz, a contra- contraste. Todo esto lo escribo a propósito de La insurrección de las semejanzas, prólogos de Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska, México, unam, 2004.1[1]
[1] Véase también el libro de Rogelio Naranjo, Elogio de la cordura. Para un retrato de la clase gobernan- te, prólogo de Carlos Monsiváis, México, ERA, 1979.
El texto Rogelio Naranjo: retrato del caricaturista es parte del libro Arcoíris: de artes y artistas editado por Bonilla ArtigasEditores
La fotografia de Rogelio Naranjo es una fotografia de la original de Gerardo Suter.
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