G. Geografía

Por: Héctor Alejandro Cárdenas Lara
Compartir este texto
Los humanos han adaptado
su comportamiento de acuerdo con la región que habitan
En recuerdo de Juan Carlos Gómez Rojas
La geografía física nos enriquece la apreciación de paisajes espectaculares, y nos acerca a las formas de vida en cada lugar de nuestro planeta, nos ayuda a entender mejor la geografía humana y la geografía económica. Así, por varios caminos de los saberes de la geografía, entendemos un poco más las situaciones complejas de hoy, que apuntan a ser delicadas en el futuro cercano, en donde se vislumbran tópicos críticos como: carencia de agua limpia, impacto en la producción y distribución de alimentos, sequías que provocan incendios, que al tiempo inciden en el calentamiento global, intenso flujo de mercancías, creciente flujo de personas por migraciones en busca de soluciones.
El planeta nos da la oportunidad de apreciar en persona su diversidad: llanuras, valles, montañas, selvas, bosques, ríos, mares, y así conocemos a quienes habitan las regiones. La geografía es un componente valioso de nuestro saber general, el de nuestro entorno y de nuestros vecinos. ¿Cómo puede imaginar su país un mexicano que no conoce “La Huasteca”, algún desierto, quien no ha visto el mar o los cenotes? ¿Cómo se comportará en grupos de trabajo, con integrantes procedentes de variadas regiones físicas? Para ser más productivos y convivir mejor, es importante saber de “geografías” y sus habitantes.
Los ríos son componentes de la geografía, y han sido significativos en la vida de Sapiens. Por el río Nilo viajaron hacia el norte, desde la zona de los lagos en el centro oriente de África, hacia todo el mundo antiguo, los primeros homínidos, hace más de cuatro millones de años, ahí dejaron sus huellas para que nosotros ahora podamos seguir su rastro. Los ríos Éufrates y Tigris enmarcan la Mesopotamia, tierra entre ríos, en donde se establecieron grandes civilizaciones, creadores de la escritura, de bases matemáticas y alquimia, así como de códigos de convivencia social, que fueron semillas de grandes culturas en todo el mundo. El río Jordán da una frontera natural a Palestina, tierra de Jesucristo, y desde antes y después de él, la tierra del pueblo judío. Federico Barbarroja murió ahogado al intentar cruzar un río del Asia Menor, cuando marchaba hacia la tercera cruzada, acompañando al inglés Ricardo Corazón de León y al francés Felipe, quienes decidieron ir por mar. Alejandro Magno deseaba llegar al río Ganges, pero su ejército cansado se opuso, deseoso de volver a casa, y emprendió el regreso bajando por el río Indo. Los ríos han sido cauce de nuestras vidas en la Historia y de nuestra energía en tiempo actual. ¡Cuánto aprenderíamos de Historia, si supiéramos algo de Geografía!
Y cuánto aprenderíamos todos de todo, si practicáramos verdaderamente el trabajo multidisciplinario.
Este es una de las entradas del libro Érase una vez… certezas para provocar dudas libro publicado por Bonilla Artigas editores en su colección Asterisco y que puede encontrar en el catalogo de la editorial
Te recomendamos:
Trasterrados
Acapulco
La desaparición de oficios en la ciudad
