Espejismo

Por: Marcos Límenes

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Lo que aquí se habla aquí se queda. Todos los presentes lo saben. Entienden también que sus teléfonos celulares deben ser depositados en una caja de seguridad a la entrada. En la agenda del día aparece un solo tema a tratar: la eliminación de X quien se ha convertido en un problema para la seguridad nacional. X es una mujer mayor de edad de la que poco se sabe. Los servicios de inteligencia han logrado obtener algunas fotografías que la capturan caminando por la calle a plena luz del día, sin embargo resulta desconcertante, incomprensible, que algunas de ellas fueran tomadas exactamente a la misma hora, el mismo día, pero en lugares muy alejados el uno del otro.

En un principio se especulaba que las fotografías podrían haber sido alteradas o que la mujer habría contratado a otras señoras de su edad a las que disfrazó y aleccionó para parecerse a ella. Un comandante allí presente incluso aventuró la hipótesis de que se trataba de un fenómeno paranormal. Sin embargo la alarma cundió cuando la policía recibió un reporte de la Comisión Nacional Bancaria asegurando que en tres sucursales bancarias una misma persona, bajo el mismo nombre y número de cuenta, había retirado una suma no desdeñable de dinero de manera simultánea. Días más tarde se recibió otro reporte en el que se señalaba que una mujer había comprado un idéntico medicamento en diez distintas farmacias de la ciudad… a la misma hora.

Tratándose de funcionarios de alto nivel, que en principio deben velar por la seguridad de la población, no se van a detener a cuestionar el fenómeno ni a ponderar argumentos metafísicos. El tiempo apremia y la detención de la misteriosa mujer (o mujeres) es un imperativo antes de que cunda el pánico.

Trampas -señala una coronela de mediana edad- hay que comenzar por sembrar un señuelo, atraerla donde podamos acorralarla. Tal vez si eliminamos a una desaparezcan todas las demás.

Se determinó finalmente colocar un anuncio en periódicos y diversas plataformas digitales, a manera de un juego o concurso, premiando a quien pudiera señalar haber visto a la señora en diferentes lugares a lo largo de un día. El resultado fue más que sorprendente dado que las redes sociales se poblaron de memes y noticias falsas al punto que el estímulo económico dejó de ser relevante. La señora desapareció como por arte de magia y las autoridades dieron por cerrado el caso. Nadie comentó sobre el desfalco a los bancos cuyo balance anual contempló un agujero considerable en sus finanzas.

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