Crímenes ejemplares (selección)

Por: Max Aub

Compartir este texto:

La siguiente selección de micro-ficciones de Max Aub, se publicaron en 1957 con el nombre de crímenes ejemplares, son parte del volumen ¿Dónde está la frontera del aire? Numero 19 de la colección Las semanas del Jardín que coordina Adolfo Castañón y compila distintas obras del escritor. El volumen ya esta a la venta en la Librería Bonilla y en el sitio web de bonillaartigaseditores.com

Me suicido para que hablen de mí.

Era bizco y yo crei que me miraba feo. ¡Y me miraba feo! A poco aquí a cualquier desgraciado muertito lo llaman cadáver.

La maté por no darle un disgusto.

-¡Antes muerta!- me dijo. ¡Y lo único que yo quería era darle gusto!

¿Usted nunca ha matado a nadie por aburrimiento , por no saber que hacer? Es divertido.

Era imbécil. Le di y expliqué la dirección tres veces, con toda claridad. Era sencillísimo: no tenía sino cruzar la Reforma a la altura de la quinta cuadra. Y las tres veces se embrolló al repetirla. Le hice un plano clarisimo. Se me quedó mirando, interrogante:

-Pos no sé.

Y alzó los hombros. Había para matarlo. Lo hice. Si lo siento o no es otro problema.

Lo maté porque me dolía la cabeza. Y él venga a hablar, sin parar, sin descanso, de cosas que me tenían completamente sin cuidado. La verdad, aunque me hubiesen importado. Antes, miré mi reloj seis veces, descaradamente: no hizo caso. Creo que es una atenuante muy de tenerse en cuenta.

¡Si el gol estaba hecho! No había más que empujar el balón, con el portero descolocado… ¡Y lo envió por encima del larguero! ¡Y aquel gol era decisivo! les dábamos en toditita la madre a esos chingones de la Nopalera. Si de la patada que le di se fue al otro mundo, que aprenda allí a chutar como Dios manda.

Te recomendamos:

INICIO
LIBROS
EVENTOS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *