Bula segunda. Sobre la vida y la muerte.

Por: Adrián Muñoz

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Pilgrimo estaba sentado frente al mar. Captivo por el ir y venir de las olas, se preguntaba qué misteriosos designios yacían detrás del ritmo inquebrantable de las cosas del mundo. Cuando la ola tocaba la orilla, ¿andaba desde un origen ignoto, o buscaba lejano asilo? ¿Iba o venía? Y nosotros, los humanos: ¿vamos o venimos?

En el cielo, una bandada de pelícanos sobrevolaba la marea. No los veía, pero un banco de peces bajonadaba el oleaje, en cuerpos que transformaban su forma de maneras impensadas. En la playa, un ermitaño caminaba a paso lento, cargando con orgullo su concha, su única posesión: vestimenta y vivienda al mismo tiempo. Qué gran anacoreta, pensó Pilgrimo.

Pilgrimo bajó la mano y cogió un puñado de arena. Sin cerrar del todo el puño, la palma boca arriba, miró los granos derramarse como agua en copa henchida. Se maravilló con el zumo áureo de la playa; un caldo plácido mas descomunal. El tiempo es un líquido que fluye infinitamente. ¿Se acaba en algún momento? ¿Comenzó en algún momento? ¿Alguna vez no fue? ¿El tiempo es como las olas que vienen y que van y no sabemos si la que vuelve es la misma que ya rompió en la orilla?

Un siseo anunció el arribo de olas un poco más grandes que las anteriores. Espuma, agua y arena confundidos en una fiesta de colores, aromas y rumores. Al retirarse el agua, deseosa de volver mar adentro, reveló un objeto opaco, casi cilíndrico: una botella verdosa y vacía. Un corcho custodiaba dentro un papel enrollado, preservado del embate del agua, el tacto corrosivo de la sal y la mirada incandescente del sol.

Pilgrimo quitó el corcho y sacó el pergamino. Lo desenrolló. Caracteres finos contenían palabras nuevas para él. En el papel, estas sentencias:

  1. La vida se construye de Ojalás y Ya ni modos.
  • La vida es un modo de evadir la muerte. Por un instante.
  • Los vivos somos tan efímeros: los muertos siempre nos sobreviven.
  • Aprender a morir cuesta la vida.
  • Asumámoslo: al universo no le importamos. Mas no necesitamos importarle para tener importancia.
  • La muerte: esa benefactora universal. El deceso hace a todos buenos.
  • Los viejos terminan por morir a causa de la acumulación de todos sus muertos.
  • Vivir es librar una lucha a muerte con la vida.
  • Más triste que la muerte es morir sin haber vencido la tristeza.

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