México esotérico, de José Ricardo Chaves

Por: Karol Giovanna Allende

Compartir este texto:

México esotérico, de José Ricardo Chaves, es un libro que, desde el principio, me generó bastante curiosidad. La idea de encontrar en un mismo texto temas relacionados con el esoterismo, la espiritualidad, la religión, el arte, la política y la participación de las mujeres me parecía bastante interesante. Sin embargo, después de leerlo, tengo sentimientos encontrados. Por un lado, considero que fue una lectura que me permitió conocer y cuestionarme muchas cosas que antes no tenía tan claras; pero, por otro, también fue un libro que me resultó tedioso y que, en
algunos momentos, terminó generándome más preguntas de las que me resolvió.

Uno de los principales problemas que tuve con el libro fue su lectura. Debido a que no estoy acostumbrada a leer textos académicos de este tipo y considero que eso influyó bastante en mi experiencia. El lenguaje que utiliza Chaves no es sencillo, constantemente aparecen términos que no son de uso cotidiano y que requieren que el lector tenga ciertos conocimientos previos o que investigue por su cuenta. Conceptos como: hatha yogui occidental, el espiritismo kardeciano, el positivismo decimonónico, la gnosis o la teosofía, por mencionar algunos, pueden resultar difíciles de comprender si no se tiene un contexto previo sobre ellos. En varias ocasiones tuve que detener mi lectura para investigar qué significaban determinados conceptos.

A esto se suma que sentí que el autor podía llegar a ser bastante redundante. Hay momentos en los que intenta explicar qué es el misticismo, qué es el espiritismo, qué es el esoterismo y cuáles son las relaciones y diferencias entre estos conceptos, pero al presentar distintas posturas de diferentes pensadores termina dando tantas vueltas sobre una misma cuestión que, personalmente, en lugar de aclararme el tema, me confundía todavía más. Entiendo que esto puede tener una razón académica: precisamente mostrar que no existe una definición única y que estos conceptos han sido interpretados de diferentes maneras. Sin embargo, como lectora, en ocasiones me hizo falta que el autor aterrizara más las ideas.

Por otro lado, también he de mencionar que a la hora de que el libro presenta distintas definiciones y posturas, suele resultar interesante para comprender que no son conceptos tan sencillos como pueden parecer. Para mí, el libro presenta muy bien la discusión alrededor de estos conceptos.

También creo que mis expectativas influyeron en mi experiencia. Por la forma en que se presenta el libro, esperaba encontrar una explicación más amplia de cómo se fue construyendo el fenómeno esotérico en México y de cómo se relacionó con diferentes aspectos de la sociedad. No obstante los elementos que sí encontré elementos de esto, me parecieron sumamente interesantes. Por ejemplo, considero que la relación entre el esoterismo y el arte está bastante presente y es una de las partes que más logra mostrar como estas ideas no existieron aisladas, sino que también tuvieron una expresión cultural.

De mis capítulos favoritos fue la participación de las mujeres, porque me permitió cuestionarme muchas cosas. Me pareció muy interesante cómo la mediumnidad llegó a relacionarse con la construcción de la feminidad, debido a la idea de que las mujeres eran más sensibles o susceptibles a las influencias espirituales. Al mismo tiempo, aparece una contradicción bastante interesante: por un lado, el espiritismo podría plantear que el alma o el espíritu no tenía género y, por lo tanto, que muchas de las características que asociamos con ser hombre o mujer eran construcciones sociales; pero, por otro lado, el espiritismo relacionaba a las propias mujeres con determinados roles, especialmente aquellos vinculados con la sensibilidad, maternidad y la familia.

Esto me hizo pensar en cómo incluso una corriente que podía presentarse como una alternativa a determinadas ideas religiosas podía seguir reproduciendo parte de los pensamientos de la sociedad en la que se desarrollaba. Y ahí llegamos a uno de los aspectos del libro que más me interesaron: la relación entre el espiritismo, el misticismo y la religión católica.

Antes de leer el libro, yo tendía a pensar que estas corrientes podrían encontrarse completamente separadas del catolicismo, especialmente cuando intentaban construir una visión diferente de la espiritualidad. Sin embargo, el libro me ayudó a entender que no necesariamente es así. Las personas no construyen sus ideas desde cero. Incluso cuando intentan alejarse de una religión o crear una corriente diferente, siguen teniendo detrás una formación cultural, religiosa y social que influye en la manera en la que entienden el mundo.

Esto me pareció particularmente interesante en el caso del espiritismo. Aunque podría plantear ideas distintas a las de la religión católica, muchas de las personas que participaban en estas corrientes habían crecido dentro de una sociedad profundamente influenciada por el catolicismo. Por eso, incluso al intentar separarse de él, algunas de sus ideas podían conservar elementos de ese pensamiento.

El capítulo sobre las mujeres también me permitió observar esta contradicción. Por un lado, el espiritismo podía ofrecer a las mujeres un espacio de participación y plantear una relación más igualitaria entre hombres y mujeres. Las mujeres comenzaron a participar activamente en estos grupos y algunas incluso llegaron a ocupar puestos de dirección. Pero, al mismo tiempo, esto no significaba necesariamente que hubieran alcanzado una libertad completa. En algunos casos, aunque una mujer apareciera públicamente como directora, las decisiones podían seguir estando controladas por hombres desde detrás.

No obstante, recalco la idea de que me hubiera gustado encontrar un análisis mucho más profundo y transversal sobre la participación de las mujeres dentro de estos movimientos. No solamente conocer a mujeres concretas que participaron en ellos, sino entender qué significó para las mujeres formar parte de estos espacios, qué posibilidades de autonomía encontraron y cuáles fueron las limitaciones que siguieron existiendo dentro de los mismos movimientos y cómo eso afectó para bien o para mal al esoterismo en México.

En general, considero que México esotérico fue un libro que me aportó conocimientos y, sobre todo, preguntas. Me ayudó a diferenciar conceptos que antes tenía mezclados, como el esoterismo y el misticismo, y me permitió comprender que la espiritualidad no puede estudiarse completamente aislada de la religión, la cultura, el arte o el contexto histórico y político en el que se desarrolla.

Sin embargo, también considero que es un libro que requiere bastante del lector. Su lenguaje académico, la cantidad de conceptos que introduce y la manera en la que presenta distintas posturas pueden hacer que la lectura sea complicada para alguien que no esté acostumbrado a este tipo de textos. En mi caso, hubo momentos en los que sentí que el libro no respondía las preguntas que yo tenía, sino que me llevaba hacia nuevas preguntas que después tenía que investigar por mi cuenta.

Por eso, mi opinión sobre este libro termina siendo bastante dividida. No puedo decir que haya sido una lectura que disfruté de principio a fin, porque en muchos momentos me pareció tediosa, redundante y difícil de seguir. Pero tampoco podría decir que fue una mala lectura. Al contrario, creo que una de sus mayores virtudes es precisamente que logró hacerme cuestionar ideas que daba por sentadas.

Quizá el mayor aprendizaje que me deja el libro es entender que el esoterismo, el misticismo y la espiritualidad no existen en un vacío. Están atravesados por la historia, la religión, la cultura, el arte, la política y también por las ideas que una sociedad tiene sobre el género. Y aunque me hubiera gustado que Chaves explicara algunos de estos temas de una manera más clara y profunda, creo que el hecho de haber terminado el libro con nuevas preguntas también dice algo importante sobre la lectura: no necesariamente un libro tiene que responderlo todo para hacerte querer seguir investigando.

Te recomendamos:

INICIO
LIBROS
EVENTOS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *